CARISSA BRITOS
Mientras la despedida de soltera continúa y las damas de honor enloquecen y se desinhiben más a cada momento a causa del alcohol, yo sigo hablando con Marina. Se que está preocupada por mi extraña petición, aunque intenta mostrarse segura en cuanto a mi extraño pedido.
Veo como las damas bailan sin importarles si lo hacen bien o no. También besan a algunos hombres y se mueven contra sus cuerpos al ritmo sensual e insinuante de la música. Una de ellas nos hizo un gesto de despedi