DUSTIN ULIBARRI
Mireya sigue estudiando a toda hora. Con la excusa de no molestarla decidí salir del apartamento para ayudar a Zayn. Él no me pidió ayuda en nada, pero se que está en el club y que nunca está tranquilo y desocupado. Él sabe mi mayor secreto y se que necesito desahogarme sin ser juzgado. Lo necesito como mi confidente otra vez.
-Contar con un par de manos extras será de gran ayuda- Palmea mi espalda en cuanto llego y me da un abrazo rápido
-No tengo nada mejor que hacer,