—No me importa en qué tipo de lío te hayas metido. Todo lo que puedo decir es que si algo sale mal, te apoyaré. Jamás es posible firmar un decreto de divorcio. No quiero que nuestra relación termine. Me preocupa no poder amar a alguien más si nuestra relación acaba. —Reconoció.
—No estás sola en esto. Nunca te sentirás sola. Está bien, me tienes a mí. —Comentó.
—Sin embargo, debes ser muy inteligente y analítica. No se detendrán ante nada para deshacerse de ti. —Habló en un tono firme pero reco