La copa de vidrio llena de whiskey dorado descansa sobre la mesa de la cocina. Doy otro sorbo y miro mi teléfono con expectativa.
*¿Nada todavía?*
Siento el impulso de enviar otro mensaje, pero me contengo. Y doy otro sorbo. El alcohol de alguna manera me mantiene en control, haciendo que el dolor en mi pecho se sienta cada vez menos.
Mis pensamientos regresan al instante en que vi a Clara. Era hermosa, aún más que cuando estaba conmigo. Su porte, su elegancia, la forma en que caminaba exigía r