Era un día más en Nueva Orleans, y aún no había encontrado trabajo. Había solicitado empleo en varias organizaciones, pero nunca recibí respuesta. Hoy es otro día para intentarlo. Me miré en el espejo mientras acomodaba el cuello de mi blusa. Tenía la corazonada de que esta sería mi última entrevista. Un nuevo comienzo.
Elena seguía profundamente dormida. Llevaba un tiempo sintiéndose mal y tenía fiebre. Antes de salir de casa, la besé en la frente.
"¡Buena suerte para mí, Quinn!" Grité mientra