**POV: Clara**
La pesada puerta de acero de la Sala de Interrogatorio C se cerró de golpe detrás de nosotros, el eco final y burlón de la risa de Cynthia amortiguado por las paredes de concreto reforzado de la comisaría de la parroquia de Orleans.
El pasillo era un corredor clínico y austero de tubos fluorescentes parpadeantes y el leve tufo químico de la cera institucional del piso, pero dentro de mi pecho, el aire se sentía denso, pesado y en carne viva.
Una segunda facción.
—Clara.
El gruñid