Al principio, Calvin no le había dado mucha importancia. Silas era leal, disciplinado y predecible, pero últimamente se habían acumulado demasiados momentos extraños. Las reacciones de Elara, los silencios de Silas.
Aquella noche, la forma en que ella lo defendió, su aspecto esta noche... Calvin se puso en pie y caminó lentamente. ¿O lo del ascensor? Sus pensamientos se volvían cada vez más oscuros. ¿Y si Silas no fuera solo un sirviente en el lugar equivocado? ¿Y si Silas se convirtiera en un