Ava no se dio cuenta de cuánto extrañaba a Nani Rosalyn hasta que la vio entrar a su habitación con la cena esa noche. Saltó de la cama y corrió hacia ella para abrazarla, sorprendiendo a Nani, quien tuvo que sujetar con fuerza la bandeja y apartarla para que Ava no la dejara caer.
—¡Guau! No sabía que fueras tan cariñosa —dijo Nani riendo, dándole una palmadita en la cabeza.
Lo siento, es que te extrañé mucho, eso es todo. Me tuvo que atender esa malvada Kiara, que no era tan amable como tú.
“