Ella sacó su pene erecto de sus pantalones y sonrió ante su dureza, rozando su lengua de arriba a abajo por su longitud, provocándolo antes del espectáculo principal, "la última vez que te hice así, corriste hacia tu compañero como una niña pequeña, y ahora, lamentablemente, no tienes a nadie a quien acudir".
“Sabrina, por favor…”
Antes de que él pudiera decir más palabras, ella empujó su polla dentro de su boca, y luego hacia afuera, deslizando su polla contra sus labios húmedos mientras lo empujaba más y más profundo, se atragantó momentáneamente pero no se detuvo.
Lucas lo intentó, resistió cada impulso de ceder ante ella, pero el poder que lo retenía era más fuerte de lo que él podía resistir, y cuando no pudo soportarlo más...
"A la mierda..."
Ella volvió a sentir arcadas cuando él se adentró más en su garganta y empezó a follarle la cara. Ella engulló su polla con renovadas ansias, su boca húmeda deslizándose arriba y abajo, cubriéndole la polla con una capa de saliva y baba. Lu