Zara
Miré a mi mejor amiga y sentí que algo se abría en mi pecho.
No porque hubiera estado trabajando con Sera. No porque me lo hubiera ocultado. Sino por la expresión en su cara. La furia. El dolor debajo de la furia. El dolor específico de alguien que te ama y te ha visto arder a través de todos los que te rodean mientras los mantenía a una distancia cuidadosa y deliberada.
Jade lo sabía todo sobre mí. Más que Adrian. Más que Daniel. Más que cualquiera que hubiera estudiado mis datos o me hub