Celos.
La química que había entre los dos era más que evidente y era algo que Ángela estaba empezando a notar, pues sentía esa electricidad que le provocaba, el solo toque de Arturo.
—Pues como ves no eres el único—dijo ella con una sonrisa.
Él sonrió de igual forma haciendo que el corazón de Ángela se aclara aún más e incluso sus mejillas se ruborizan.
…
Ángela.
¿Qué clase de mujer era?, fue la pregunta que me surgió en ese momento.
Cómo era posible que mi corazón se descontrola de esa manera, debía