Capítulo 62
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Miro a todos lados sin poder creer cuanta razón tenia, con solo haber visto el par de miraditas que compartieron en la mesa, Lorenzo y la prometida de su amigo.
Lorenzo estaba celoso y ella solo quería provocarlo
―¡Maldita zorra! Yo la sabia y el idiota de Erick creyendo que su noviecita tenia la menstruación ―los gemidos se convirtieron en gritos ahogados cuando al parecer ambos llegaron al clímax―. Que poca moral tienen este par. Son unos descarados.