Lee Joon esperaba distraído al lado de su Mercedes Benz de color negro, cuando posó los ojos en una despampanante joven pelirroja que llevaba un vestido de organza de color blanco, su pelo siempre le había atraído, pero en aquel momento experimentaba un deseo incontenible de atrapar un puñado y apropiarse de sus labios.
Siempre había considerado hermosa a Merida, pero nunca tanto como entonces. Retrocedió sin ser consciente de ello, como si una parte de si mismo hubiera reconocido instintivamen