—Entonces, ¿dará igual si hablo con el entrenador Baker o no? —dijo la señora Andrews—. Lo siento, cariño, pero ya lo he decidido. Quizás esta sea la motivación que necesitas para espabilar. Puedes irte, Tim.
Tim se quedó allí parado unos segundos y, al ver que ella no iba a escuchar nada más de lo que tenía que decir, salió lentamente de la habitación.
---
Chloe Gilbert sabía que lo que estaba haciendo estaba mal. Sabía que no debía quedarse a escuchar la conversación de Tim con la señora Andr