CAPÍTULO CINCUENTA Y UNO
POV DE ANABELLE
La clase quedó en silencio en cuanto ella entró. Se sentía como si hubiera entrado un monstruo. Ajustó su corbata y dejó su bolso sobre el escritorio del profesor. Mis ojos no podían dejar de recorrer su apariencia de pies a cabeza.
—He notado que no me saludaron, lo que refleja el comportamiento de personas maleducadas —dijo con dureza, apretando los dientes.
Inmediatamente, todos se pusieron de pie para saludarla.
Nos observó con desprecio antes de vol