CAPÍTULO CINCUENTA Y DOS
POV DE ANABELLE
—Mira la hora y respóndeme ahora mismo.
Su voz retumbó mientras apretaba la mandíbula.
Miré la hora y ya habían pasado las tres de la madrugada.
No podía creer que hubiera estado fuera hasta tan tarde.
Mi vista estaba borrosa debido a la resaca del alcohol.
—Por favor, déjame entrar. No puedo mantenerme en pie correctamente —dije tambaleándome mientras mis piernas temblaban.
—Eso no responde a mi pregunta —contestó, bloqueándome el paso.
—No te importo,