«Joder, Lisa… todavía estás chorreando mi semen del ascensor, ¿verdad?»
El susurro bajo y sucio de Jax le golpeó el oído en el mismo instante en que ella entró en la sala de descanso para tomar café antes de la gran reunión de la fusión. La tenía acorralada contra la encimera, su cuerpo alto bloqueando a cualquiera que pudiera ver lo que su mano estaba haciendo bajo su minifalda.
Lisa contuvo la respiración, pero mantuvo el rostro sereno y profesional, removiendo el azúcar en su taza como si na