Mundo ficciónIniciar sesiónNada como un buen estirón después de un largo tiempo de vuelo. Al salir del aeropuerto sintió en el rostro el viento helado de Londres y admiró las luces navideñas que adornaban todos los lugares. Un año atrás se había marchado con prisa, ni siquiera disfrutó esa época decembrina, pero todo iba a cambiar, porque había vuelto a casa y con las baterías bien puestas.







