Mundo de ficçãoIniciar sessão—Encontramos una casa –le dijo Aurora a Emilia llena de entusiasmo—. Es la ideal.
Ella apenas venía entrando después de un largo día de trabajo. Hoy otra vez había almorzado con Rubén, al igual que ayer y anteayer, pero visto que eran incapaces de verse por la noche sin alterar el sueño de Santiago, habían restringido un poco estas salidas nocturnas.
—Hoy –siguió Aurora con una sonrisa— l







