Capítulo 35. Rosa y duelos. * Elisabeth*.
_Yo abriré la puerta, solamente espera _ dijo una voz calmada que sonó justo a mis espaldas.
Al girarme me costó varios instantes darme cuenta de quién era aquel muchacho algo más joven que yo. Era Adriano, el hermano pequeño de Marco... y también el mío. Era algo muy extraño haber descubierto que compartíamos un hermano, alguien que llevaba la misma sangre de ambos, aunque supongo que también lo fue para él descubrir que yo no era su prima y que se había enamorado de mí.
_No es necesario que