Capítulo 33. Distancia y silencio. *Marco*.
Aquel mismo día, después de mi conversación con Jennyfer llena por su parte de resentimiento, ira y chantaje emocional, acabé en un hostal del centro compartiendo habitación con diez personas más en un espacio pequeño y con tan solo un baño para todos.
Ella había llamado a su querido padre que se había presentado en nuestro piso compartido de Dublín para decirme a gritos lo miserable y lo mal hombre que era, propio de ser un italiano vinculado con una vida en Nápoles confusa y que solo se había