Miro a Carolina y estoy a punto de acabarla, como puede ser tan estúpida y meternos en esto así, lo peor es que le seguí la corriente. No entiendo como Russo puede pensar que ella es la indicada para manejar todo, está claro que se deja llevar por las cosas, es demasiado impulsiva, no piensa las cosas con cabeza fría.
—¿Este era tu maravilloso plan? —dije sarcástica—. Me cuesta pensar que eres tan inteligente.
—Sí, no podía decirte. Capaz y cometes alguna estupidez. Necesitamos antes de ha