Martin
Me golpeó mentalmente, desde que ví como se miraban en la cava, la forma en que él le coqueteaba de forma indiscreta y como ella le correspondía, por eso no me resistí, necesitaba comprobar que no estuviera pasando nada allí entre ellos dos me devolví, ví su boca sin su habitual labial rojo. Allí me di cuenta, que solo soy un juego para ella, aunque al verlo de ese modo debe ser siempre, la veo pendiente de uno, pendiente de otro. ¡Carajo! Para ella debe ser normal, mientras yo, me mato