POV de Talon
Entonces rugí:
—Es un maldito demonio sin corazón que vive de la dominación y la crueldad.
Mi voz resonó por las paredes.
La boca de Riven se abrió.
—¿Qué hizo?
Apreté los puños con fuerza y comencé a caminar de un lado a otro, mis pasos golpeando el suelo con dureza.
—El hockey lo es todo para mí. Él sabe que puede quitarme todo… pero no el hockey.
Mi rabia se transformó en dolor y, finalmente, lágrimas comenzaron a deslizarse por mis mejillas.
Había soñado con jugar en el campeon