Luka
Tuve que salir hasta el jardín para despedir a mis padres, los cuales estaban listos para partir hacia su destino final; una isla desierta que iba a protegerlos de todos sus pecados.
Aunque ante los ojos de Dios, nadie puede protegerlos.
—¿Están listos? —Pregunté al darme cuenta que habían terminado de subir sus maletas al auto—En serio, no puedo creer que están a punto de partir. Parece que todo esto fuese un sueño.
—Tampoco yo, nunca hemos tenido una despedida —mi hermana menor se limpió