Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Nicolás despierta por la mañana, la alegría embarga su corazón, deja la cama y se dirige al baño sonriendo, como si hubiese ganado el premio mayor de la lotería. La puerta estaba cerrada y el ruido del lavamanos indicaba que alguna de las chicas estaba aseándose.
Espero junto a la puerta con sus útiles de aseo en la mano hasta que esta se abre y ve aparecer a Adela con una toalla envuelta en la cabeza. Se miran sonrientes unos segundos y se saludan.—Nos ve






