Mundo de ficçãoIniciar sessãoReleí el mensaje una y otra vez, tratando de creer que en realidad él había regresado. Retrocedí, hasta sentarme en el borde de mi cama, parpadee en varias ocasiones, sin poder alejar la mirada de la pantalla de mi móvil, me dispuse a contestar, pero de pronto, un constante golpeteo en mi puerta me hizo dar un respingo.
—Tes, la cena está lista —llamó Theo, sin dejar de tocar.
—Dame un minuto, Theo. En un momento estoy con ustedes.
—Da







