—¿Viste cómo lo golpeé? Entonces, ¿por qué no apareciste antes para ayudarme? —Bella preguntó sollozando.
Estaba tan asustada que temía por su propia vida.
Al escuchar su reclamo, Carlos respondió con naturalidad: —Es que parecía un oso y no podía vencerlo, así que tuve que esperar a que llegara la policía.
Bella no sabía qué expresión poner para transmitir cómo se sentía en ese momento, solo miraba a Carlos con ojos llorosos.
—No me mires así —dijo Carlos, impaciente, mientras la levantaba del