—Así que de verdad quieres divorciarte de Pedro. Yo pensaba que sólo lo decías en broma. —comentó Carlos con interés.
Realmente quería chismosear un poco.
Bella lo miró con desagrado sin responderle.
Llegaron al restaurante tailandés, que quedaba bastante apartado, tardando casi una hora en llegar en coche.
—¿Teníamos que ir tan lejos por comida tailandesa? Podrías haberme llevado directamente a Tailandia. —se quejó Bella.
—Tienes razón —dijo Carlos, para sorpresa de Bella—. ¿Llevas tu pasaporte