Bella se levantó de la cama, se aseó a toda prisa, se puso un abrigo y salió de la habitación sin maquillaje.
El abuelo y el tío Elio ya estaban preparados y esperándola.
Los ancianos se habían levantado temprano. El abuelo le había dicho que durmiera más, que ellos bajarían solos, pero ella insistió en acompañarlos.
El comedor buffet del hotel estaba situado en la primera planta, al otro lado del vestíbulo.
Apenas eran las siete de la mañana y, aparte de algunos empleados de servicio, había muy