Bella llegó a la sala de reuniones y, efectivamente, encontró a Pedro sentado en el sofá.
Sin embargo, estaba reclinado contra el respaldo del sofá, dormido, con el teléfono en la mano, mostrando que aún tenía mensajes sin responder.
Parecía cansado. En su rostro se notaba el agotamiento.
Manuel le había comentado que Pedro estaba siendo presionado por todos los accionistas debido al proyecto del Instituto Benéfico, y para compensar las pérdidas, había firmado un compromiso para que los informes