—No te preocupes —se apresuró a decir Julio—, cuando se calme, hablaré seriamente con ella para que se disculpe formalmente contigo.
—No es necesario —lo detuvo Elena—. Julio, lo que necesito es tranquilidad y no conflictos sin fin.
»Quizás mis acciones anteriores hicieron que toda tu familia me viera como imprescindible para ti, y que si tú lo propusieras, yo volvería a aceptar encantado.
»Pero eso es porque no me conoces bien. Yo soy terca. Cuando amo, lo hago sin reservas, pero una vez que pi