Al entrar en el dormitorio, Bella notó que Fiona aún no había obedecido su orden de sacar las pertenencias de Pedro.
Pero por suerte, Pedro no parecía tener intención de entrar en su habitación esa noche, así que Bella cerró la puerta con llave desde adentro.
Tumbada en la cama, Bella aún sentía la presencia de Pedro, lo que le impedía descansar adecuadamente.
Decidió levantarse y arrojar al azar las pertenencias de Pedro al pasillo antes de volver a acostarse.
Ahora se sentía mucho más