Al escucharlo, el rostro de Daniel cambió de color.
Bella sabía que había dado en el clavo. Siguió persuadiéndolo con tacto: —Hemos salido juntos del país y ahora nos ha pasado esto, así que las cosas parecerían más normales, ¿no crees?
»Si nos quitan, Anna no tendrá ninguna pérdida y podrá seguir llevando su buena vida, con su padre y la empresa el Grupo García. Pero tú no tendrías más remedio que sacrificar tu vida.
Bella continuó: —Incluso si Anna te deja con vida, tendrías que vivir toda tu