Carlos sonrió fríamente y maliciosamente. —¡Si te atreves a jugar conmigo, incluso si es ilegal, te daré una lección!
Viendo la determinación de Carlos y los guardaespaldas que se acercaban, Bella empezó a arrepentirse un poco.
Ella se creía demasiado lista, pensando que con el conocimiento de su vida pasada podía entender a Carlos y negociar una cooperación con él.
¡Pero nunca se molestó en investigar quién era realmente él!
Viendo la determinación de Carlos y los guardaespaldas que se ac