Bella entendió de inmediato que Daniel le estaba pidiendo dinero.
Daniel era codicioso, ella ya le había dado dinero en dos ocasiones anteriores, y aun así se atrevía a pedirle más.
—El dinero no será problema —le dijo Bella—, pero debes encargarte del asunto correctamente y reportarme cada paso. Y una vez que hayas ganado la confianza de Anna, debes proceder con lo que te he encomendado.
El rostro de Daniel volvió a reflejar la satisfacción y confianza de antes. —No te preocupes, ¡lo haré a la