El chofer esperaba afuera, y el teléfono de Bella también le había sido devuelto.
Ella encendió el teléfono, y para su alivio, no se había roto.
—Tus heridas aún no han sanado, mejor quédate en el hospital un poco más. Tengo algunos asuntos que atender, me voy primero. —le dijo Bella a Pedro, quien se encontraba a su lado.
—Pero prometiste cuidar de mí hasta que me recuperara, ¿a dónde vas? —preguntó Pedro.
Pedro era mucho más alto que ella, por lo que Bella tenía que levantar un poco la cabeza