Ana era consciente de que alguien la había engañado, y había enviado a investigar el asunto, esperando tener resultados pronto.
—Como has dicho, el daño ya está hecho, ¡así que alguien tiene que pagar por ello!
Ana miró a Daniel con seriedad. —¿Crees que es tan fácil? ¿Que cuando ganes dinero te lo quedas, y cuando pierdes no te importa?
»Este proyecto lo firmaste tú, y tú eres el máximo responsable de la empresa. ¡Todo lo que suceda tendrás que responder por ello! Si no, tu vida agradable se ac