Al ver la mirada de burla en el rostro de Bella, los ojos de Pedro se ensombrecieron notablemente.
Él también se puso de pie y levantó el mentón de Bella con la mano, su voz fría y con tono de advertencia. —Bella, no intentes provocarme, eso no te conviene.
La imponente figura de Pedro, aún más fuerte cuando se levantaba, superaba por completo a Bella en todos los sentidos.
Pedro la había besado con fuerza en varias ocasiones cuando se enfurecía, e incluso en el hospital hace apenas un par de dí