Saliendo de la sala del hospital, Elena buscó un lugar tranquilo para hacer una llamada a Manuel y contarle lo ocurrido hoy.
Manuel también se sorprendió. ¿Acaso el hermano Pedro quería forzar el amor?
—La última vez dijiste que ibas a convencer a Pedro. ¿Cómo fue? —preguntó Elena.
Manuel negó con la cabeza. —No fue bien. Las cosas comunes se pueden convencer, pero esto en realidad no se puede.
—Entonces hoy será aún más difícil de convencer, ¿no? —dijo Elena preocupada.
Manuel suspiró. —Sí, el