84. Mi hermano
Damián no me ha hablado en varios días, de lo cual no me puedo quejar.
Ha estado encerrado en esa oficina la mayor parte del día, haciendo lo que solo Dios sabe. Probablemente follándose a otra perra.
Pero ese no es mi problema.
No es mi asunto.
Ya dejó claro que no lo es.
Sin embargo, con él trabajando, tengo todo el tiempo del mundo para seguir mi rutina seminormal con Lucas.
Comemos todas las comidas juntos, vemos películas, jugamos al escondite, el sueño de mi niña interior se está hacien