48. Visitas
—Señorita Walsh tiene una visita—el mayordomo de Ian hace que deje el libro encima de la mesa.
Lo miro con el ceño fruncido.
Siempre he sido solitaria.
Excepto mi hermana mis amistades nunca fueron demasiado bien y ahora que Violet me ha crucificado por lo de mamá y papá, ya no me queda nadie más.
Tomo aire con fuerza.
—¿Quién es?
—Un hombre, dice ser el esposo de su hermana.
Mi corazón se encoge en ese mismo instante.
¿Hermana?
(F L A S H B A C K)
—No lo hagas—susurro yo con los ojos llorosos.