Los ojos de Deirdre se pusieron rojos. Soltó un resoplido y tardó un rato en decir: "¿Cómo es que tienes dos teléfonos?".
"Se lo pedí prestado a otra persona", respondió Kyran lentamente. "¿Estás bien?".
"¿Qué?".
"Te ha seguido alguien de camino al hotel antes, ¿verdad? Declan me lo contó. No estás aterrorizada, ¿verdad?".
Deirdre aún no recobraba el sentido de todo lo que había pasado. Saber que alguien acechando en la oscuridad la conocía muy bien y que le haría daño no era una sensación a