Logan llegó a la oficina pareciendo un hombre que había envejecido varios años de la noche a la mañana.
Las ojeras bajo sus ojos eran imposibles de ignorar. Su apariencia, normalmente impecable, lucía ligeramente descuidada, como si hubiera pasado toda la noche mirando al techo en lugar de dormir. Su corbata colgaba torcida alrededor de su cuello. Sus hombros parecían más pesados. Cada paso cargaba agotamiento.
El día anterior lo había destruido.
No porque hubiera perdido a Catherine.
No del to