Mundo ficciónIniciar sesiónPero cuando el príncipe se negó a echarse hacia atrás por los mismos guardias, el corazón en su pecho punzó con tanto dolor.
Golpes, patadas, puños certeros que atacaban la herida de Elion sin pie a una disculpa, sangre que salpicaba el suelo y manchaba los dientes de Elion le hicieron gritar entre los brazos de los guardias. Importándole una mierda que la espada estuviera haciendo un liso corte en su cuello que de echarse para adelante,







