Mundo de ficçãoIniciar sessão—Es una sorpresa que hayas pedido verme, Louise.
Cerró la puerta detrás de ella, y con las manos detrás de la espalda se posicionó delante de él. Su postura derecha, y la neutralidad abarcando su rostro como cualquier otra vez.
—Buenos días, Su Majestad. —Le ofreció una reverencia. —Tenía que hablarle sobre algo importante, lamento si mi intromisión repentina le ha molestado.
El hombre







