Mundo ficciónIniciar sesiónSu oficina quedó en silencio. Solo el suave viento silbando a través de la ventana, a la par que Louise contaba mentalmente hasta diez y Elion miraba interesado a la meticulosa tutora absorta en sus pensamientos.
Frotó su ceño fruncido, con un angustiante dolor de cabeza comenzando a nacer. —¿Sabe? No era necesario hacer todo un escándalo sólo por el erróneo título que le han dado a esta plática. —Mencion







