Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlguien aporreó la puerta haciendo que diese un brinco desde el sillón para levantarme.
—Es un hombre lobo... viejo.— anunció Max olisqueando el aire.
No me entusiasmaba la idea de hombres lobo presentándose en casa de mi abuela sin previo aviso ni respeto, pero no quería faltar a mi deber como nueva alfa.Desde la mirilla pude ver a un hombre de unos cincuenta y muchos años, mediría algo más de un ciento o







