Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué hacemos?— pregunté a mi madre aterrada. Ella no supo responder pero me agachó la cabeza para que no se me pudiese ver entre los setos.
Llegó a mí una especie de brisa cálida y dulce acompañada de mariposas a lo largo de todo el cuerpo.
—Son ellos, han venido a por mí. — aunque lo cierto es que quien me había salvado era mi madre, con bastante participación por mi parte.







