—¡Somerson! ¡Baja los decibeles!
—Pues ahora entiendo porque la loca de Shaw te trató como te trató.
—A ver, tengo claro que mi queridísimo señor pesadilla es del gusto de todas las féminas de esta academia, pero esa pendeja.
—Esa pendeja se sentía con el derecho de señorita feudal o algo así.
—Idiota, se llama el derecho de tenada y ese lo tienen los hombres, no las mujeres y eso fue como hace tres o cuatro siglos atrás.
—En fin, lo que quiero decirte es que Shaw es una mustia y obvio que, com